Las dos parejas finalistas llegaban al epílogo con mucha solvencia. Juan y Bela porque han ido recuperando sensaciones a medida que avanzaba el torneo y Poggi-Gutiérrez porque aterrizaban en el desenlace con la fuerza histórica de haber ganado la última final disputada, la del Mundial.
Con estos ingredientes, el encuentro resultó trepidante en el primer set y descafeinado en el segundo. Poggi y Gutiérrez salieron con fuerza y desparpajo, pero su chispa se fue apagando a medida que Juan y Bela terminaban de acoplarse a la pista.
La primera manga llegó al epílogo con todo por decidir. Tuvo un momento importante al paso por el 4-3 para los reyes. Con Poggi al servicio, Juan y Bela rompieron para subir el 5-3 al marcador que les situaba a las puertas del triunfo en el primer capítulo. Solo tenían que conservar el saque y ya tendrían el camino libre para pensar en el segundo set. En ese instante, Poggi y Gutiérrez reaccionaron, recuperaron el break anterior, consolidaron su servicio y se metieron de lleno en la batalla (5-5). Bela mantuvo su saque y aseguró, al menos, el tie break. El choque olía a una nueva muerte súbita, la tónica predominante durante todo el torneo, pero los reyes no dejaron pasar la ocasión y rompieron de nuevo el servicio de Poggi para enfilar con firmeza su camino hacia el título (7-5).
A Poggi y Gutiérrez solo les quedaba la épica para combatir la demoledora eficacia de sus rivales, pero no era el día de los campeones del mundo. Los errores no forzados se fueron sucediendo y en un abrir y cerrar de ojos, el torneo echó el telón con un concluyente 6-1 para Díaz-Belasteguin en la segunda y definitiva entrega, tras una hora justa de partido.
Al cierre de la primera prueba oficial de la temporada en suelo español, Vision Projects & Events, empresa organizadora del torneo, recibió la enhorabuena general por el excelente espectáculo ofrecido durante toda la semana en la Ciudad de la Raqueta.
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